viernes 5 de junio de 2009

estos últimos días

Prefiero retorcer las manillas,
Escupir guijarros de mis entrañas
Y aspirar fuerte.

Contabilizar los coches que arrancan
Y clavarme en la cama.

Sollozar sin sentirlo fuera.
De una estampa pesada,
Anacronía estúpida
Frente a chillidos de colores.

Prefiero aguantar las ganas,
Zambullirme en el río, bajo el tráfico,
Y dejar que el peso actúe.
Tan víctima como la masa,
Tan crucial como el polvo.

Porque de melodías anda
Catástrofe de mundo,
Los ricos desayunan dedos
Mientras otros.

Y no soporto vuestras caras,
no soporto mi peso;
quizás de angustias por refiero,
si aludes a mi sombra.

martes 2 de junio de 2009

>HIPOGLUCEMIA>


¡QUÉ DIRÁN! ¡QUÉ DIRÁN!

jueves 21 de mayo de 2009


"Rue Mouffetard", Henri Cartier-Bresson





miércoles 29 de abril de 2009

La odisea en vano

Ulises.-¡Lo que tengo es mío mientras sea capaz de defenderlo o recobrarlo!

Telémaco.-Resulta un ideal algo estrecho ¿no crees?

Ulises.-¡Vuelve a Arquimedes, entonces! ¡Escóndete tras los libros y renuncia a lo que es tuyo! ¡Regala a los desaprensivos todo aquello por lo que no estas dispuesto a luchar!

Telémaco.-Pero ¿No comprendes que precisamente así estoy peleando por lo mas mío? Mira esto: lee, si es que puedes descifrar estos números. Son mis apuntes sobre la obra de Aristarco. Los he hehco yo, ¿entiendes?, con mi esfuerzo y con mi estudio. No me han tocado en ningúna lotería genealógica, sino que han brotado libremente de mi afición. Son más auténticamente míos que cualquier corona que yo no he elegido ni necesito. No he tenido que derramar sangre para conseguirlos, ni me he visto obligado a hacer esclavos o a pelear contra monstruos marinos. Son el botín de una batalla conmigo mismo, pero de una batalla placentera, in-te-li-gen-te. Y nadie puede arrebatarme esta posesión, porque aunque se lleven los libros y los papeles, aquí mismo, en la arena, con un simple bastoncillo de madera, puedo volver a trazar los círculos y los emblemas de la sabiduría. Este es mi reino y para disfrutar tranquilamente de él renuncio gustoso a los tronos de la intriga o la rapiña

Fernando Savater "Último desembarco"

lunes 27 de abril de 2009

Exclamación

Alentar travesías en desiertos que esperan,
Con voz de niño,
A mis cuchillos derretidos.
Calentar versos en la hoguera de la pared,
Sobre circuitos eléctricos y tuberías de agua
Los insectos merodean sin molestar
Y las grúas completan su oficio
Con un llanto metálico, como resfriado.

La fosa exhuma su cadáver de restos
Y al olfato digiere, putrefacta, los desperdicios.
Levanta aroma de huida, olor del vientre de los vecinos,
Golpe de sierra que no devuelve las miradas,
Humanidad animal pero humanidad sin humano.

El incendio entonces meditabundo aguarda un muro de rezos,
Al no encontrarlo traspasa fronteras, quema las banderas
Y devora el mundo construido que no era tan cierto
Como los árboles que resucitan.

La epidemia orgánica, voraz, viva, hermana, enemigo, león, antigua mensajera,
Vuelve con cuidada estampida, sin aviso, y derruye con fuerza los pilares, la industria,
La seguridad y el convento.

El temblor de la tierra, pulsando gritos, derruyendo memoria, lo que el hombre conserva
Y lo que desperdicia.
El temblor no entiende de idiomas, no sabe de identidad, el temblor inculto, incapaz,
Temblor rabioso que golpea enfadado como está.

Y el poder, los mecenas, la ciudadanía, el esqueje cívico, las matanzas, el dinero, los aviones, el ejercito, mis canicas y tus muñecas desaparecen sin que se las reconozca.

El desagüe no limpia nada, el desagüe solo esconde, acumula y soborna.
Bienvenido el olor de la mierda, bienvenido el cúmulo, bienvenida la alerta.

miércoles 15 de abril de 2009

Filosofia diametral o Estupidez congenita




miércoles 1 de abril de 2009

a la mierda...


Jesús Lizano

A LA MIERDA.

Mierda, yo te saludo complacido
cuando sales patética y caliente
luego de abandonar en el crujiente
y alimentado cuerpo tu sentido.
Nada, sin tu calor, se ve nacido
ni sin verse en tu espejo es inocente,
mierda, pues nuestro fin es tu presente,
desecho, no, sino vivir cumplido.
Es tu fermento el que transforma en huerta
un universo lleno de intestinos,
danza de lo cocido y de lo crudo,
porque sin ti la tierra es tierra muerta,
solos y muertos todos los caminos.
¡Mierda, madre común, yo te saludo